EL CORTE POR CHORRO DE AGUA A PRESIÓN GARANTIZA LOS MEJORES ACABADOS EN EL SECTOR

La técnica de corte por agua ha perfeccionado este proceso en la producción del sector industrial

La técnica del corte por chorro de agua a presión es un sistema de corte que se ha popularizado en los últimos años gracias a su eficiencia y consiste en un dispositivo que lanza un chorro de agua a presión, cuyo diámetro de boquilla acostumbra a oscilar entre 0,08 mm a 0,45 mm de diámetro, a través del cual sale una mezcla de agua y abrasivo lanzado a una gran presión, capaz de cortar cualquier tipo de material.

La presión a la que sale el chorro de agua es lógicamente una de las características más importantes de todo el proceso. Ésta se regula mediante una bomba dotada con un intensificador de ultra presión que hace que pueda llegar incluso hasta 4000 bares de presión. Se suele trabajar a menos presión o inclusive sin abrasivo, en los casos en que el material no lo requiere o si el trabajo no consiste en cortar si no en marcar el área deseada, como en el caso de los rótulos metálicos. Incluso aunque en algunos casos no sería necesario, se acostumbra a trabajar a máxima presión por el hecho de agilizar el proceso ya que esto le aporta más rapidez al corte.

¿Cómo funciona el corte por chorro de agua a presión? 

En el corte por chorro de agua a presión se añade un abrasivo, mezcla de arcillas y vidrios, que dota al sistema de un aumento de posibilidades de corte al agua debido a que un simple chorro de agua no sería capaz de desarrollar cortes como los actuales en los materiales más duros.

El sistema de corte por chorro de agua a presión puede cortar todo tipo de materiales, desde metálicos hasta blandos como un pastel, incluso se utiliza para preparación de superficies como limpiezas de barcos, pintura automovilística o en la industria aeroespacial, en parte debido a que apenas genera partículas contaminantes y no crea virutas.

La máquina está dotada de una balsa, sobre la que se proyecta el chorro de agua, la cual sujeta las piezas mediante una reja que mantiene el material en la superficie de trabajo, pero que permite que la mezcla de agua y el material eliminado se deposite dentro de la misma, evitando así que el líquido caiga fuera de la zona de corte, e incluso salpique, pudiéndose así reciclar el abrasivo para ser reutilizado de nuevo.

El sistema de corte por chorro de agua a presión no afecta a los materiales porque no los endurece ni los deforma, de manera que  es realmente útil en los trabajos para los que sea imprescindible un buen acabado.