El mejor método para el grabado en chapa de aluminio

Como sabes, hay múltiples beneficios de usar aluminio en distintos proyectos. La chapa de aluminio es duradera, versátil, reciclable y, en su mayor parte, rentable. Sin embargo, un inconveniente de la chapa es el proceso que se necesita para trabajar con el material. Cualquiera con una hoja afilada puede tallar la madera, pero se necesita mucha destreza y maquinaria especial para crear con aluminio, latón, bronce, acero inoxidable y acero.

Una de las preocupaciones más obvias al trabajar con láminas de aluminio es cortarlas, especialmente cuando las láminas se convierten en placas con un espesor de 1” o más. Sorprendentemente para algunos, se pueden realizar patrones intrincados con el grabado en chapa de aluminio con el uso de un chorro de agua o wáter jet.

Para comprender el corte por chorro de agua, imagine la erosión de una cascada que se desgasta en un acantilado rocoso, solo que a la velocidad de la luz y con mucha más precisión. Los cortadores de chorro utilizan agua a presión y abrasivos como granates y óxido de aluminio para cortar el material. El agua corta con una fuerza de hasta 60 000 psi, por lo que normalmente se usa con materiales más gruesos en los que un láser no sería factible o cortaría con mala calidad, siendo un método ideal para el grabado en chapa de aluminio.

Grabado en chapa de aluminio: un trabajo eficiente

Los talleres que optan por un chorro de agua para el grabado en chapa de aluminio generalmente lo hacen por una de estas cuatro razones:

Trabajan mayoritariamente con material grueso o tienen patrones con grandes tolerancias.

No quieren que el calor de un láser interfiera con un corte, en algunas oportunidades por el grabado en chapa de aluminio requiere pequeños patrones muy juntos

El corte por chorro de agua permite que el metal permanezca plano durante el proceso, mientras que el corte por láser a veces requiere nivelación.

Si está evaluando si el corte por chorro de agua es el método ideal para el grabado en chapa de aluminio debe analizar cuál es su mayor necesidad caso por caso. Por ejemplo, algunos talleres emplean tanto un chorro de agua para cortes más grandes como un láser para trabajos más complejos o automatizados. El chorro de agua se usa a menudo para crear espacios en blanco, para tiradas cortas, en materiales más gruesos y donde no se permite la deformación. A veces no hay debate entre las dos máquinas, ya que el chorro de agua es la única opción factible para materiales más gruesos.

En Metalasser empleamos técnicas de corte por chorro de agua para el trabajo de los metales. Utilizamos la mejor maquinaria para ofrecer los resultados ideales.